
Pocas discusiones han generado tanta literatura en cirugía de hombro como la elección entre la reparación de Bankart artroscópica y la transferencia coracoidea de Latarjet en la inestabilidad anterior recidivante. La buena noticia es que la pregunta ha dejado de ser ideológica: hoy disponemos de criterios objetivos (cuantificación de la pérdida ósea, concepto de glenoid track, escalas de riesgo) que permiten individualizar la indicación con bastante solidez.
El factor que manda: el hueso
La causa principal de fracaso del Bankart artroscópico aislado es la pérdida ósea no reconocida. La medición en TC con reconstrucción 3D (método del círculo perfecto) debe ser rutinaria en el estudio del hombro luxador recidivante. Con pérdidas glenoideas superiores al 15-20 %, el Bankart aislado fracasa de forma inaceptable y la reconstrucción ósea (Latarjet o injerto libre) pasa a ser la técnica de elección. En el terreno intermedio (10-15 %), la lesión de Hill-Sachs y su relación con el glenoid track inclinan la balanza.
Algoritmo práctico simplificado
- Pérdida glenoidea < 10 % y Hill-Sachs on-track: Bankart artroscópico.
- Pérdida 10-15 % u off-track límite: Bankart + remplissage.
- Pérdida > 15-20 %, off-track claro o revisión: Latarjet o reconstrucción ósea.
- Deportista de contacto joven con ISIS > 6: considerar Latarjet primario aunque el hueso «aguante».
El ascenso del remplissage
La incorporación sistemática del remplissage (tenodesis del infraespinoso sobre la lesión de Hill-Sachs) ha rehabilitado al Bankart artroscópico en escenarios donde antes fracasaba. Los estudios comparativos recientes muestran tasas de recidiva del Bankart con remplissage próximas a las del Latarjet en pérdidas óseas moderadas, con menor tasa de complicaciones y sin comprometer una eventual cirugía de rescate. El precio es una restricción discreta de la rotación externa, relevante en lanzadores.
«El error caro no es elegir Bankart o Latarjet: es no haber medido el hueso antes de elegir.»
Lo que el Latarjet exige a cambio
El Latarjet (abierto o artroscópico) ofrece la mayor estabilidad disponible gracias a su triple efecto (tope óseo, cabestrillo del subescapular y retensado capsular), pero su curva de aprendizaje es real y sus complicaciones (lesión del musculocutáneo, pseudoartrosis o lisis del injerto, malposición de tornillos) son menos benignas que las del Bankart. Concentrar estos procedimientos en manos con volumen suficiente no es corporativismo: es lo que dice la curva de complicaciones.
Conclusión práctica
Medir la pérdida ósea en TC 3D, calcular el glenoid track, puntuar el ISIS y conversar honestamente con el paciente sobre deporte y expectativas. Con esos cuatro elementos, la elección entre Bankart, Bankart + remplissage y Latarjet deja de ser una apuesta y se convierte en una indicación. Amplía portales, posiciones y rehabilitación en nuestra guía de artroscopia de hombro.