
La artroscopia de cadera se ha consolidado como una técnica mínimamente invasiva para tratar el pinzamiento femoroacetabular, las lesiones labrales y otras patologías intraarticulares. Sin embargo, a pesar de su carácter poco invasivo en apariencia, el dolor postoperatorio inmediato puede ser considerable, en parte por la distensión capsular necesaria durante el procedimiento y por la manipulación de estructuras periarticulares densamente inervadas. En este contexto, los bloqueos regionales han ganado protagonismo dentro de los protocolos de analgesia multimodal.
Por qué el dolor en artroscopia de cadera es particular
A diferencia de otras articulaciones más superficiales, la cadera recibe inervación de múltiples fuentes: ramas del nervio femoral, el nervio obturador y el nervio glúteo superior, entre otras. Esta inervación compleja explica por qué un bloqueo único rara vez cubre todo el territorio doloroso, y por qué el debate sobre la mejor estrategia sigue abierto en la literatura reciente.
Además, la posición en tracción que exige la técnica, sumada al abordaje anterior o anterolateral, genera un patrón de dolor que combina componentes capsulares, musculares y cutáneos. Esto obliga a pensar en la analgesia como un enfoque escalonado más que en una solución única.
Principales opciones de bloqueo disponibles
Entre las técnicas más utilizadas en la práctica actual destacan:
- Bloqueo del plano del pericapsular nervioso (PENG block): ha ganado popularidad en los últimos años por su capacidad de bloquear las ramas articulares sensitivas sin comprometer de forma relevante la fuerza del cuádriceps, lo que facilita la deambulación precoz.
- Bloqueo de la fascia ilíaca: técnica más clásica, eficaz para el control del dolor femoral, aunque con mayor riesgo de bloqueo motor asociado, lo que puede retrasar la movilización.
- Infiltración periarticular con anestésico local: realizada por el propio cirujano durante el procedimiento, es una alternativa sencilla y de bajo riesgo, aunque su duración analgésica suele ser más limitada que la de un bloqueo guiado por ecografía.
- Bloqueo del nervio obturador: menos utilizado de forma aislada, pero relevante quando el dolor referido a la cara medial del muslo es predominante.
Qué dice la evidencia disponible
La literatura sobre bloqueos regionales en artroscopia de cadera ha crecido de forma notable en los últimos años, aunque todavía predominan series de tamaño moderado y comparaciones heterogéneas entre técnicas. En términos generales, la mayoría de los estudios coinciden en que la analgesia regional, cuando se compara con el uso exclusivo de opioides sistémicos, reduce el consumo de estos fármacos en el postoperatorio inmediato y mejora las puntuaciones de dolor en las primeras horas.
El PENG block ha mostrado en varias series un perfil favorable respecto a la preservación de la fuerza motora, un aspecto especialmente relevante en cirugía ambulatoria, donde la deambulación precoz es un objetivo del alta segura. Por el contrario, los bloqueos que afectan al nervio femoral, aunque eficaces en el control del dolor, se han asociado con mayor frecuencia a debilidad del cuádriceps, lo que obliga a extremar las precauciones frente al riesgo de caídas durante la movilización temprana.
Es importante señalar que, aunque las tendencias son consistentes entre estudios, la evidencia de alta calidad (ensayos aleatorizados con seguimiento a medio plazo) sigue siendo limitada, y muchas conclusiones se apoyan en series retrospectivas o comparaciones no cegadas.
«El objetivo no es eliminar el dolor por completo, sino permitir una recuperación funcional segura sin comprometer la movilidad temprana del paciente.»
Consideraciones prácticas para el equipo quirúrgico
La selección del bloqueo debe individualizarse según el perfil del paciente, el tipo de cirugía prevista y el contexto asistencial (ambulatorio u hospitalización corta). La coordinación entre el equipo de anestesia y el cirujano resulta esencial, tanto para definir el momento óptimo de realización del bloqueo como para anticipar el riesgo de bloqueo motor residual antes de iniciar la fisioterapia precoz.
En nuestra experiencia editorial, revisando la práctica reflejada en distintos centros que colaboran con artroscopia de cadera, se observa una tendencia creciente hacia protocolos de analgesia multimodal que combinan infiltración local, bloqueos selectivos guiados por ecografía y analgesia sistémica no opioide, reservando los bloqueos más potentes para casos con dolor previsto de mayor intensidad.
Puntos clave
- El PENG block se perfila como una opción con buen equilibrio entre analgesia y preservación motora.
- Los bloqueos femorales controlan bien el dolor pero pueden retrasar la deambulación por debilidad del cuádriceps.
- La infiltración periarticular es una alternativa segura y sencilla, aunque de menor duración analgésica.
- La evidencia disponible es prometedora pero todavía requiere ensayos comparativos de mayor calidad.
- La analgesia multimodal individualizada sigue siendo la estrategia más razonable en la práctica actual.
Perspectivas de cara a 2026
Es previsible que en los próximos años se consoliden protocolos más estandarizados, apoyados en guías de sociedades científicas y en un mayor número de estudios comparativos directos entre técnicas. Mientras tanto, la decisión sobre qué bloqueo utilizar debe seguir basándose en el juicio clínico, la experiencia del equipo y las características específicas de cada paciente, más que en la adopción acrítica de una única técnica considerada de moda.