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Rodilla · Cirugía meniscal

Roturas de raíz meniscal: reparación transtibial paso a paso

Una raíz meniscal rota equivale funcionalmente a una meniscectomía total: la extrusión y la artrosis llegan pronto. La reparación transtibial, bien indicada y bien ejecutada, cambia esa historia natural.

Publicado: 12 May 2026 · Dr. Enrique Galindo Martens

Roturas de raíz meniscal: reparación transtibial paso a paso

Las roturas de la raíz posterior del menisco, sobre todo la del menisco medial en pacientes de mediana edad y la del menisco lateral asociada a rotura de ligamento cruzado anterior en pacientes jóvenes, anulan por completo la capacidad del menisco de convertir la carga axial en tensión circunferencial, que es su función biomecánica esencial. El resultado, cuando no se trata, es previsible: extrusión meniscal progresiva, sobrecarga focal del cartílago articular y una progresión hacia la artrosis que en la práctica clínica se comporta de forma muy similar a la de una meniscectomía total, aunque el menisco siga, aparentemente, en su sitio. Repararlas mientras el cartílago todavía lo permite es hoy, en mi práctica y en la de la mayoría de cirujanos que tratan esta patología con regularidad, la conducta de referencia dentro de la artroscopia de rodilla, y una de las técnicas donde más ha cambiado mi umbral de indicación en los últimos años.

Diagnóstico e indicación: a quién sí y a quién no

En la resonancia magnética, los signos cardinales que busco de forma sistemática son el llamado «ghost sign» en el corte sagital, el defecto radial visible junto a la inserción meniscal en el corte coronal, y una extrusión meniscal ya significativa medida sobre el plato tibial. La indicación ideal de reparación es el paciente con cartílago todavía razonablemente conservado, eje mecánico neutro o al menos corregible, y buena calidad de tejido meniscal residual sobre el que trabajar. En rodillas con artrosis ya establecida en el compartimento correspondiente, con varo marcado sin corregir, o con una extrusión crónica ya fija y consolidada, la reparación aislada de la raíz tiene pocas probabilidades reales de modificar la evolución natural de la enfermedad, y en esos casos conviene plantear con honestidad el tratamiento conservador o, si procede, opciones de realineación asociadas.

Técnica transtibial paso a paso

Con los portales anteromedial y anterolateral estándar, y un portal accesorio adicional si la escotadura intercondílea es especialmente estrecha, la secuencia que sigo habitualmente es la siguiente. Primero, identificar y refrescar con cuidado la huella anatómica de la raíz con sinoviotomo o cureta, para favorecer un lecho de cicatrización adecuado. Después, pasar dos suturas de alta resistencia por el muñón meniscal en una configuración simple reforzada o en luggage-tag, ayudándome de un pasador tipo lasso. A continuación, preparar con la guía específica un túnel tibial de pequeño diámetro centrado con precisión en la huella anatómica original. Luego, recuperar las suturas a través de ese túnel y tensarlas con la rodilla en semiflexión, comprobando visualmente la reducción correcta de la raíz sobre su lecho antes de fijar nada de forma definitiva. Y por último, fijar las suturas en la cortical anterior de la tibia con un botón o un anclaje específico. La liberación previa del ligamento meniscotibial, en raíces mediales ya extruidas de forma crónica, facilita bastante la reducción final.

Errores que condenan la reparación

  • Reparar raíces en rodillas con condropatía ya avanzada o con varo no corregido.
  • Colocar el túnel fuera de la huella anatómica real: una reparación no anatómica no restaura la biomecánica meniscal.
  • Pasar las suturas por tejido claramente degenerado sin refrescar antes el muñón.
  • Tensar en extensión completa, lo que genera una sobretensión que termina cortando el propio tejido meniscal.
  • Autorizar carga precoz sin ningún control: la raíz cicatriza despacio y la extrusión recidiva con facilidad si no se protege.
«Una raíz rota no es una rotura más del menisco: es la pérdida funcional de todo el menisco, disfrazada de lesión pequeña en el informe de resonancia.»

Postoperatorio y expectativas realistas

El protocolo postoperatorio que sigo combina descarga o carga parcial protegida durante las primeras cuatro a seis semanas, flexión limitada durante el primer mes y evitación estricta de la hiperflexión en carga hasta pasados varios meses de la cirugía. Conviene explicarle al paciente, con honestidad y antes de operar, que el objetivo principal de esta cirugía es frenar la progresión artrósica y aliviar el dolor mecánico asociado a la extrusión; la desaparición completa de la extrusión meniscal en la resonancia de control no siempre se consigue, aunque la mejoría clínica sí es la norma habitual cuando la indicación quirúrgica fue correcta desde el principio. En roturas radiales asociadas o en patrones combinados que afectan también al cuerpo meniscal, la reparación de la raíz puede complementarse con sutura de dentro a fuera o con dispositivos todo dentro, cuya técnica repasamos con detalle en la guía de reparación meniscal all-inside.

Conclusión

La reparación transtibial de la raíz meniscal es, en mi experiencia, una técnica reproducible, con una curva de aprendizaje razonablemente asumible para cualquier cirujano ya familiarizado con la sutura meniscal, y con un respaldo biomecánico sólido detrás de su indicación. La clave del éxito no está tanto en el implante concreto elegido como en tres decisiones previas que pesan mucho más: seleccionar bien al paciente, respetar escrupulosamente la huella anatómica original, y proteger la cicatrización con un postoperatorio disciplinado que el propio paciente entienda y cumpla.