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Complicaciones de la artroscopia de rodilla y cómo prevenirlas

La artroscopia de rodilla es una cirugía segura, pero no inocua: trombosis, infección y artrofibrosis existen y casi siempre avisan. Conocerlas y protocolizar su prevención es parte de la técnica.

Publicado: 26 Jul 2026 · Redacción Artroscopia.org

Complicaciones de la artroscopia de rodilla y cómo prevenirlas

La baja tasa global de complicaciones de la artroscopia de rodilla (claramente inferior a la de la cirugía abierta equivalente) es precisamente su mayor riesgo: la percepción de cirugía «menor» relaja protocolos que en otras intervenciones nadie discutiría. La mayoría de eventos adversos graves de la artroscopia son prevenibles, y su prevención descansa en gestos sistemáticos más que en habilidad excepcional.

Trombosis venosa: la complicación seria más frecuente

La enfermedad tromboembólica venosa es la complicación relevante más habitual tras artroscopia de rodilla, con mayor riesgo cuando se asocian isquemia prolongada, inmovilización o descarga postoperatoria y factores del paciente (antecedente trombótico, trombofilia, anticonceptivos hormonales, obesidad, edad). La profilaxis farmacológica universal no está justificada en la artroscopia simple con carga inmediata, pero la estratificación individual del riesgo sí debe ser sistemática y quedar documentada. Movilización precoz, bombeo activo de tobillo desde el mismo día e instrucciones escritas de signos de alarma completan la prevención básica.

Infección y artritis séptica: rara pero devastadora

La artritis séptica postartroscópica es infrecuente, con mayor incidencia en procedimientos con implantes e injertos que en gestos simples. Su prevención empieza en la selección (control glucémico, tabaquismo, lesiones cutáneas activas), sigue en quirófano (profilaxis antibiótica en ventana correcta cuando está indicada, disciplina de asepsia, control del tráfico de personas) y termina en un diagnóstico precoz sin complacencias: dolor desproporcionado y creciente, derrame a tensión y fiebre tras el intervalo libre obligan a artrocentesis urgente, no a observación. El papel del equipo de enfermería en esta cadena, desde el checklist hasta la educación del paciente al alta, se desarrolla en nuestra guía de enfermería en la artroscopia de rodilla.

Prevención sistemática: los gestos que no se negocian

  • Checklist quirúrgico completo con verificación de paciente, lado y procedimiento.
  • Estratificación documentada del riesgo trombótico y profilaxis individualizada.
  • Isquemia con presión y tiempo controlados, o cirugía sin isquemia cuando sea viable.
  • Movilización y carga precoces salvo que la reparación exija lo contrario.
  • Revisión del instrumental antes y después de cada uso: las roturas intraarticulares avisan poco.
  • Instrucciones de alarma por escrito y circuito de contacto directo postoperatorio.
«Ninguna complicación de la artroscopia es tan frecuente como la tentación de considerarla una cirugía sin complicaciones.»

Las otras complicaciones que conviene tener en el radar

La artrofibrosis y el déficit de extensión aparecen sobre todo tras reconstrucciones ligamentosas operadas en rodillas aún inflamadas o rehabilitadas con timidez: operar con la rodilla «fría» y priorizar la extensión completa desde el primer día siguen siendo las mejores vacunas. La lesión neurovascular es rara pero real: la rama infrapatelar del safeno en los portales y las suturas mediales, y el paquete poplíteo en los gestos posteriores (raíces, cuernos posteriores, sinovectomías) exigen conocer la anatomía de seguridad de cada portal. La rotura de instrumental dentro de la articulación, la condrólisis por bombas mal reguladas y la extravasación masiva de fluidos completan una lista que se combate con material revisado y presiones vigiladas. Las suturas meniscales tienen además su propio mapa de riesgos por técnica, que repasamos en el artículo de reparación meniscal all-inside.

Conclusión

Registrar las complicaciones propias, revisarlas en sesión y traducirlas a cambios de protocolo es lo que diferencia a las unidades que aprenden de las que repiten. La artroscopia de rodilla seguirá siendo una cirugía segura exactamente mientras se la trate como lo que es: una cirugía.