
El síndrome de impactación cubital (o abutment ulnocarpiano) es una enfermedad de carga: una columna cubital relativamente larga transmite al carpo más presión de la que el complejo fibrocartílago triangular puede amortiguar. El resultado es la cascada degenerativa que Palmer describió como lesiones tipo 2: adelgazamiento y perforación central del disco, condromalacia del polo cubital del semilunar y del piramidal, insuficiencia lunopiramidal y, en fases avanzadas, artrosis. El paciente típico refiere dolor cubital con la pronosupinación en carga (escurrir una toalla, levantarse de la silla apoyando la mano) y la radiografía muestra con frecuencia varianza cubital positiva y esclerosis o quistes subcondrales en el semilunar.
Diagnóstico: correlacionar, no coleccionar imágenes
La varianza cubital debe medirse en la proyección posteroanterior estandarizada, con hombro a 90 grados y codo flexionado; la prensión en pronación (grip view) desenmascara varianzas dinámicas. La resonancia añade el edema óseo del semilunar, muy sugestivo. Pero ninguna imagen sustituye a la correlación clínica: hay varianzas positivas asintomáticas y muñecas neutras con impactación dinámica. La clasificación completa del espectro lesional del disco la repasamos en el artículo sobre las lesiones del TFCC y la clasificación de Palmer.
Wafer artroscópico u osteotomía: la decisión clave
Las dos técnicas descomprimen, pero no son intercambiables. La resección tipo wafer artroscópica (retirada de 2 a 4 mm del domo cubital a través de la perforación central del TFCC) evita osteosíntesis, pseudoartrosis y retirada de material, y permite tratar el disco en el mismo gesto. Su límite es doble: exige una perforación central que sirva de ventana de trabajo y no corrige varianzas superiores a unos 4 mm. La osteotomía de acortamiento cubital, por su parte, retensa indirectamente los ligamentos ulnocarpianos y está indicada cuando hay inestabilidad lunopiramidal asociada o varianza marcada, a cambio de placa, consolidación y una tasa conocida de molestias por material.
Selección de paciente para wafer artroscópico
- Impactación sintomática con fracaso del tratamiento conservador (férula, modificación de carga, infiltración).
- Lesión 2C o superior con perforación central del TFCC que sirva de acceso.
- Varianza cubital neutra o positiva ≤ 3-4 mm.
- Sin inestabilidad lunopiramidal franca ni artrosis radiocubital distal.
- Si no se cumplen estos criterios, la osteotomía de acortamiento es la opción robusta.
Técnica: fresar lo justo, comprobar en pronosupinación
Con óptica en 3-4 y fresa por 6R (alternando según necesidad), se desbrida el colgajo central del disco hasta obtener una ventana estable y se reseca el domo cubital con fresa de 2,9 o 3,5 mm bajo visión directa. Dos detalles marcan la diferencia: resecar en pronación y supinación sucesivas, porque la zona de contacto rota con el antebrazo y es fácil dejar una cresta posterior; y controlar con escopia la cantidad resecada, porque el artroscopio magnifica y tiende a sobrestimar. El objetivo son 2-3 mm efectivos: resecar de más expone la esponjosa y puede generar dolor prolongado; resecar de menos, persistencia del choque.
«En la impactación cubital el disco es la víctima, no el culpable. Desbridar sin descomprimir es condenar al paciente a una segunda cirugía.»
Postoperatorio y resultados
El postoperatorio es sencillo: vendaje, movilización precoz según tolerancia y carga progresiva desde las 4-6 semanas, con mejoría del dolor que a menudo continúa hasta los 6 meses, el tiempo que tarda en remodelarse el edema óseo del semilunar. Las series publicadas muestran resultados comparables a la osteotomía en pacientes bien seleccionados, con menor tasa de reintervención por material. La sistemática general de la técnica, portales y montaje está desarrollada en nuestra guía de artroscopia de muñeca.